ORÁCULO LUNAR
Antes de tocar las cartas, te invito a cerrar los ojos por un momento y tomar una respiración profunda.
Inhala calma… exhala cualquier prisa o expectativa.
La Luna no inventa nada; solo refleja la luz que ya existe en la oscuridad. Al igual que sus fases, tu vida transita por momentos de siembra, de brillo pleno, de soltar y de descansar. No hay cartas buenas ni malas, solo espejos de tu momento actual.
Pon una mano sobre tu corazón. Piensa en esa situación que buscas comprender, o simplemente ábrete a recibir el mensaje que necesitas hoy. Cuando sientas que tu mente está en calma como el agua en una noche tranquila, abre los ojos. Tu intuición ya sabe qué carta elegir. Confía en tu primer impulso.